Demasiado bueno para ser real Enero 21, 2008
Posted by Marta in Huidas, escapadas y otras cobardías.9 comments
Y sin embargo, lo fue: demasiado bueno y real.
Lo confieso: deseé poder sujetar al sol para que no terminara de ponerse -no, todavía no- pero el día fue cayendo, como cualquier otro. Lo vimos desaparecer desde la “ballena”, en Sonabia, después de haber quemado cada minuto desde el primero de la mañana.
Y sólo fue una pequeña -maravillosa- parte del todo -del antes, del después- que guardamos, con las agujetas, en la memoria y en la cámara.
Santoña hacia el oeste y cabo Matxitxako, al este. De frente, el horizonte en calma y anaranjado.
Silencio. Rumor de mar, algo de viento y olor a sal. Nada más.
Y nada menos.
Y los secretos -cómplices-, lo que otros nunca sabrán.




