Ana Enero 26, 2008
Posted by Marta in Saco sin fondo.13 comments
Ana cumple años. Veinticuatro. ¡Hala, pero si no parece! Y qué más dará. Tan bien llevados, con esa sonrisa y siempre atenta a los demás ¿a quién le importa cuántos sean?
Esta mañana, papá y mamá le cantaban “Las mañanitas” y ella, se atropellaba:
- ¡Ya vale! ¿Queréis callaros?
Le apuran estas cosas.
Más tarde, yo me encargaba de destrozar el “Cumpleaños feliz”.
- ¡Que no cantes!
Pero siempre me ha gustado llevar la contraria: le canto, claro -aunque se mosquee un poco- y además, le escribo. Y después, me reñirá. Por eso y por contar que estoy orgullosa de tener una hermana así, tan buena y tan linda.
Le gustan los culumpios. La Medicina -brillante futura doctora-. El bizcocho de chocolate. La tortilla de patatas. Bilbao, por supuesto. Reírse hasta que le duele la panza. Los pintxos. Las chuches. Hacer recuento de recuerdos y concluir que, a pesar de lo que a veces pueda costarnos, da gusto vivir. Por eso aprovecha tan bien los años. Los veinticuatro o los que toquen. Y esa suerte que nos toca a los demás.


