Ángel Febrero 23, 2008
Posted by Marta in Saco sin fondo.trackback
- Me sorprendes cada vez. No sé cómo lo haces, brujita, no lo sé…
- ¿El qué?
- Siempre estás cuando te necesito, cuando necesito a alguien cerca. Y apareces de repente, de la nada. Sin que te llame, sin te lo pida. ¿Cómo lo haces?
- No digas tonterías
- No son tonterías; estoy hablando en serio. Eres como un Ángel de la Guarda
- Te aseguro que si yo fuera un Ángel de la Guarda, les iría mucho mejor a muchas personas
- Entonces será porque eres mi Ángel de la Guarda


¡Aplausos! Eso es saber piropear. Pero cuéntanos, ¿cómo sigue la historia? jajaja
Yo también ando con esa duda, Martita…
Mmmmmola
Hum. Buen piropo. Te copio.
Precioso. Y es verdad. Sólo se puede ser ángel de la guarda de una persona.
Qué bonito! Me gusta el tema de los ángeles de la guarda. Saludos!
Que suerte, tener Angel y conocerle….
me ha gustado.creo que los amigos tambien entran en el “saco” de los ángeles de la guarda no??tambien estan siempre cuando los necesitamos.
nos vemos un saludo.