Chicle Mayo 1, 2008
Posted by Marta in La vida misma.8 comments
De vez en cuando, me acuerdo de los anuncios de boomer. De cómo se estiraba aquel hombre-chicle y alcanzaba el infinito sin romperse.
Me acuerdo de esos anuncios cuando no llego a todo lo que quiero llegar. Apenas a lo que tengo que llegar.
Detesto las cosas mal hechas pero casi me resultan peores las que dejo a medias. Me fastidia no poder estar pendiente de las personas. Me enfado si el trabajo absorbe ese tiempo que guardo para ellas. Y me enfado aún más si tan siquiera puedo terminar con las obligaciones pendientes.
De vez en cuando, echo en falta no tener más brazos, un tele-transportador, mejor humor. Días más largos. Una computadora en el cerebro. Un poco de paz a mitad de semana. Horas de sueño.
Me acuerdo de que, en realidad, el boomer era un asco de chicle. Pero en el anuncio parecía que llegaba a todas partes. Al infinito. Sin romperse.

