Posted by Marta in La vida misma.
trackback
“Algunas veces, tonta de mí, quisiera volver al lugar donde te encontré. Repetir nerviosa el mismo camino, como si de verdad fueras a estar esperándome apoyado en la verja, con cara de despreocupado pero igualmente nervioso. Subir al tren llevando el mismo libro en el bolso, ése que no logré leer porque sólo contaba las paradas. Incluso temí estar tan absorta en la cuenta que pudiera pasarse la mía. Me gustaría subir las escaleras del andén y cruzar la estación dudando si seré capaz de reconocerte. Después de tantos años. Después de toda la vida.
Es absurdo, lo sé.
Repaso lo que ocurrió después de aquéllo. Pregúntame lo que quieras. Lo recuerdo todo. Cada día, cada instante, cada gesto. Las palabras, las promesas, los planes.
Lo único que no logro encontrar es el momento en que dejé de hacer lo que debía, de hablar de lo importante. Aquél en el que pensé que ‘mañana’ siempre sería más adecuado. Aquél en el que permití que me vencieran el miedo y el egoísmo.
Algunas veces, tonta de mí, quisiera volver al lugar donde te encontré. Y repetir paso a paso todos los movimientos hasta dar contigo de nuevo. Hasta alcanzar el punto muerto en el que reiniciar la marcha. Pienso que quizá eso pudiera ayudarme a dar un paso más, el definitivo. El contigo hacia delante. O el sin ti desde ahora.
Pero no me atrevo. Sólo porque no quisiera descubrir que he elegir la segunda opción”.
[ Del baúl de recuerdos, retales y reproches ]
me gusta muchisimo tu blog!!
te tengo en mi lista de blogs y te visito frecuentemente, cuando quieras pásate por el mio
un saludo!
Existe una tercera opción que es la de “ni contigo ni sin tí”. Es la peor de todas.
Uf… Cuando escribes así me haces estremecer… “El contigo hacia delante. O el sin ti desde ahora”. Solo el que no sabe lo que cuesta es capaz de aconsejar que elijas.
esta entrada me ha encantado……… será que en cierto modo me siento identificado, pero en serio, ahora mismo tengo los pelos de punta. gracias =)
Menudo baúl, Marta.
Hatsa puedo oir la música…
Nota: añadir a la lista de cosas buenas.
Hola Marta, creo que tienes el “baúl” más rico y ordenado entre muchos.
Lamentablemente, nunca volverás al lugar donde lo encontraste, pq él ya no será “él” y tú ya no serás “tú”.
Los momento irrepetibles se convierten en ensoñaciones que no nos ayudan a tomar LA decisión.
El miedo a la pérdida o al error nos paraliza, y nos priva de la libertad de explorar diferentes soluciones.
No hay respuesta para tu pregunta (la vida no viene con manual de instrucciones); pero tomes la decisión que tomes desde ese momento crearás un nuevo “tú” diferente. En un camino diferente…
…aunque creo que todo esto lo sabes perfectamente…
Marta, Marta… Marta… no sé que decir. Qué bien está escrito, nada más. Emocionas. Ayy Bilbutxi….muxotes!
Grande la cabecera con Quique gonzalez… me sorprende
un saludo
Tolstoi opina que Desde que los espectadores o los oyentes experimentan los sentimientos que el autor expresa, hay obra de arte.
Enhorabuena poruqe has conseguido una obra de arte con este post.
Te recomiendo que leas “Claro que te acuerdas de mí”, de Antonio Lobo Antunes. Es de mis relatos favoritos y puedes encontrarlo en la web. Algo de esto me hizo pensar en él.
¡Muy bonito! Me ha encantado tu blog. He entrado, he respirado, he sentido que ha pasado un ángel por esta página y los lectores se han quedado atónitos.