Cosas que aprendí (II) Noviembre 27, 2009
Posted by Marta in Huidas, escapadas y otras cobardías.trackback
“Hay cosas que se aprenden y después se olvidan. Las que no importan, las que se deben olvidar porque son un lastre innecesario. Sin embargo, hay otras que nunca se olvidan o que no se pueden olvidar. Como andar en bici… Eso dicen.
Yo aprendí a quererte. Lo que no sé es si podré olvidarlo. Olvidar cómo lo aprendí para poder dejar de hacerlo.
Fue sin querer. Sin querer evitarlo, tal vez. Pero fue. Y aprendí porque estabas enamorado locamente de la vida, porque una alegría arrolladora se te escapaba al respirar y se te reflejaba en los ojos y, en la boca, al sonreir. Me enseñaste, me contagiaste el amor loco por la vida y, como eres parte de ella, así me enamoré de ti.
Si aprendí a quererte y, contigo, a amar la vida; y si la vida lo es todo, cada nuevo día, cada noche, las personas, las que conozco y las que no; la montaña, los campos y la mar; el cielo, el viento; el frío, el calor y hasta las patatas fritas y la cerveza… Si la vida lo es todo, entonces, por favor, dime: ¿cómo voy a olvidar aquello que aprendí, todo lo que me enseñaste, si estás permanentemente ante mis ojos aunque no te pueda ver?”.
[ No sé si alguien me lo dijo o si lo leí en algún lugar. "Imagine a brighter future with amazing hopes". Suelo pensar en ello -y me gusta hacerlo- cuando me siento en el murete del Puerto Viejo para escuchar la rompiente de las olas, ver al sol acostarse o respirar aire salado por la noche -mejor con luna-. Y especialmente los días de temporal, de mar brava y peligrosa. Porque, aunque no pueda decir exactamente cuándo, sé que después siempre vuelve la calma ]


Bilbutxiiiii bonitas palabras, la vida es puro aprendizaje. Un beso enorrrme.
Tremendas palabras Marta, da gusto leer a alguien que siente así. Me gusta como te enamoraste, y enamora leerte así. Me imaginaba acercandome al puerto en Getxo y preguntándote… tu eres Marta, verdad?
Se me olvidó como olvidarte o algo así decían en la película Memento, que me vino a la mente en cuanto empecé a leer esta entrada.
Besos.
Me gusta eso de sin querer evitarlo… quizá porque me trae buenos recuerdos… yo creo que es la mejor manera de enamorarse. Y la mejor razón para enamorarse es esta que dices tu tan bien dicha: por su alegria de la vida, alegría contagiosa y que te lleva a aprender.
En fin, Marta, que muy bonito y muy muy bien dicho!
Como ir en bici y como la calma. La vida le debe un abrazo.
Cuando se quiere así no se puede olvidar, sólo se aprende a vivir con ello.
Me encanta como escribes, Marta. Un abrazo
“Senza parole”. Bueno, sí: aprendizaje siempre lleva de su mano a una tal llamada humildad; también me has recordado aquello de mirar al futuro con ojos de esperanza.
Cuando se quiere, ni se puede ni se debe olvidar. Las personas queridas se incorporan a nuestra vida, a nuestra memoria, a nuestro futuro. Brindo por la capacidad de amar.
Cuando vives de tu cielo brillante
donde buscas el aroma del silencio
ruge la vida, como el amante
de pasión, locura y momento.
Muy buen blog!
Ya se que no, pero como te olvides, me enfado.
Dos comentarios:
1) El arpegio de las estrofas de Ardiendo a un clavo me recuerda la canción More than words, de Extreme. Puede que esté equivocado.
2) Una buena mujer que conocí supo regalarme un “Arca de Noé” en miniatura. Cuando me la entregó dijo: “Para que no lo olvides: después del diluvio viene el arca”.
-> Anone, no sé si te equivocas pero me sacaste los colores con la comparación… :) Me encanta lo del arca; a partir de ahora, me acordaré de eso también.
-> No tendrás que enfadarte, Pianista. Seguro que no. [La vida le debe tantos abrazos y... también algún que otro pescozón ;) ¡je!]
-> ¡Chemaaaa! Qué bien verte por acá ;) Mil gracias y hasta cualquier rato.
-> Brindemos, pues, Dulci-Bulla. Un poco más en estos días ¿no? ;)
-> ¡Jo, Juanlu! Humildad y esperanza; total, nada… ¡Tela!
-> Eso firmaría yo, Mª Jesús (y gracias).
-> ¡Nos! gusta eso, María ¡je! Ays, los buenos recuerdos… :) Tenemos que hablar ¿eh? Ya nos vale, par de petardas…
-> ¡FutBlooooo, cómo ereeeeeeeeeeeees! :)
-> Giputxiiiiiiiiiiiiiiiiii… más besotes (y seguimos echándote en falta y en falta y en falta… :P).
He llegado a tu blog de casualidad. Y por un rato largo te he confundido con otra Marta que me enamoro en muchos lugares, entre ellos el puerto viejo. De esas personas que te descubren la vida y de las que nunca se olvidan ni se quieren olvidar.
Decirte Marta que me ha encantado tu blog. Impresionante, tu forma de escribir enamora, enseña y despeja.
Pues eso ya te has ganado un seguidor (aunque seguramente esporadico).
Besotes desde la costa.