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Recuerdo estúpido abril 15, 2007

Posted by Marta in Saco sin fondo.
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Generalmente, me parte la cabeza el follón diario que reina en esta “república independiente”, los gritos, las órdenes y contra-órdenes… Les prometo que a veces pienso que me volveré tarada pero de repente, llega un oasis de calma: me han dejado sola durante unos días. Eso sí, nunca falta la lista de “encargos pendientes” ni las sucesivas llamadas telefónicas para que no olvide esto y lo otro. De todas formas, ignoro el sentido de esas largas listas porque siempre sucede lo mismo: “Lleva el rollo de fotos a revelar” y… ¿dónde está? En la cámara que se han llevado de viaje. “Mete el coche en el garaje” y… ¿las llaves? En el llavero en el bolsillo de quien pasea a ochocientos kilómetros de la plaza. 

Aun así, mientras saboreo el silencio en el pasillo, la quietud de la cocina y la tranquilidad de los sofás,  me veo “abandonada” entre apuntes, libros y códigos y me sorprendo a mí misma sonriéndome por las anécdotas graciosas que van y vienen por mi cabeza recordándome que, algo que ahora se siente tan pacífico, a veces realmente parece un manicomio.   Yendo de unas historias a otras, aterriza en mi memoria nítidamente el día que la abuela Conchita nos regaló un robot de cocina. ¿Conocen la famosa Thermomix? Tremendo cacharrón: cuando la trajeron, me pareció que E.T. y toda su familia habían aterrizado con su platillo volante en la cocina.Y no se piensen que se instala, se enchufa y listo. Nada que ver: hay que llamar primero a la “profe” que viene a tu casa, por cortesía de la suya, a hacerte una demostración ¡en vivo y en directo!

Pues bien, se presentó la señora. “Paquita Cenicero, presentadora Thermomix”, así rezaba su tarjeta. ¡Jo con la Paquita! Podía llamarse PaquitaS, porque de ella salían 3 ó 4 como yo. O bien presentarse como “Paquita la chocolatera” porque tenía pinta de pirrarse por las verbenas de pueblo.
Llegó Paquita. Educada y simpática pero… ¡Sargento Paquita! Y qué digo Sargento. ¡Teniente, Coronel, GENERALÍSIMA PAQUITA! Más que una maestra de Thermomix parecía instructora de un correccional femenino en horas de “taller de cocina”.
Decía Paquita: “¡Vamos a hacer pisto!”. Pues, hale, pisto y no se hable más. ¡Pero no! No valía hacer el pisto y además, en el aparatejo para que se quedara contenta… Había que hacerlo a SU manera: CON pimiento rojo, SIN huevo cuajado, CON Starlux por un tubo… Vamos, que estaba bueno pero les juro: no era pisto sino otra cosa.

Mientras, yo estudiaba -trataba de estudiar- oyendo a Paquita de fondo, como si se librara la batalla de las Termópilas en la cocina cuando de repente, toooda la casa se puso a temblar. ¿¡Una explosión de gas!? ¿¡Un terremoto de 700 grados en la escala Richter!? ¡Nooo! ¡Paquita! ¡Paquita atacaba de nuevo PICANDO 3 BANDEJAS DE HIELO SIMULTÁNEAMENTE, señoras y señores! Y preparando a continuación un estupendo “sorbete integral de manzana”… Y digo yo: lo de integral ¿será porque todo el sorbete es enterito de manzana? ¿o quizá porque la manzana está integral con toda su piel y pepitas para…? Así, en un ratititititín de nada, la buena mujer vació la despensa y nos dejó pendiente la necesidad imperiosa de ir al “súper” y de cenarnos todo lo que nos preparó tan… amorosamente. Incluso podíamos haber invitado a medio barrio: pasta para pizza -para tres regimientos-, zumo de limón, huevos pretendidamente escalfados -más duros que el islote Perejil-, patatas al vapor, más huevos duros, zanahorias al vapor, crema de fresa, más huevos duros…
Y mientras tanto, daba instrucciones sin parar: “saca esto, limpia aquello, trae lo de más allá, rápido, se pasa el tiempo”… Los demás, obedecíamos sin chistar, boquiabiertos y ojopláticos, como hechizados por la voz marcial de la señora. La orden más original era la de “pela y lava” patatas, calabacines y toda suerte de hortalizas y verduras; y digo yo… si pelo, no lavo y si lavo, no pelo.
 
En fin, que dos horas después cesó el martillo de Odín y respiramos tranquilos, soñando en utilizar la máquina como nos viniera en gana. Creo que superamos con nota las clases de cocina y el ímpetu arrollador de Paquita… ¡¡Cómo era Paquita Cenicero, presentadora de Thermomix!!

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Comentarios»

1. Vázquez - abril 16, 2007

Marta, me he reído muchísimo, y me ha gustado mucho tu ¿auto-relato?.
Pd.- Espero que no os diera un “empache”, XDD

2. Ricardo - abril 17, 2007

Me ha hecho mucha ilusion encontrar tu firma en mi blog.
Te leeré amenudo

3. Marta - abril 18, 2007

– Vázquez, gracias. Y no, no nos dio un empacho pero tuvimos “restos” para una semana ¡jaja!

– Ricardo, lo mismo digo. También me pasearé por tu casa con frecuencia.


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