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Visita junio 14, 2007

Posted by Marta in Bilbao.
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Viento sur. De nuevo. Y como todo, tiene su lado bueno y su lado malo. Me pesa la cabeza y estoy un poco espesa pero el aire es transparente y la silueta de Artxanda se ve nítida, perfectamente recortada contra el cielo. También la de Begoña y la del Pagasarri… Y eso me gusta. 

Me dormí con la ventana abierta, sin darme cuenta, de manera que esta mañana me he despertado por el aleteo de mis apuntes que volaban por la habitación gracias un golpe de viento que les ha espantado del escritorio. Tampoco fui consciente de que me rendí al sueño con el “emepetrés” encendido y leyendo. Cuando he abierto los ojos, la pila se había agotado y el libro descansaba junto a mí, cuidadosamente apoyado en la almohada. 

Después de tomar un café, he ido a visitar a Puppy. Hacía días que no le veía y a veces, necesita compañía. Y yo, la suya. La gente pasa cerca o incluso se para a su lado. Le miran, le critican, le sacan fotos. Pero no le hacen compañía. Yo suelo sentarme a leer en un banco cercano. Y eso nos gusta. 

He abierto el libro por donde asomaba la marca; sin embargo, no recordaba haber llegado tan lejos. No me pude cenar tantas páginas. Seguro que no. He retrocedido unas cuantas. Indudablemente, anoche leía y me dormía al mismo tiempo: podía acordarme de parte de la historia, no así de otra. Estaba haciéndome un lío pero unos ladridos me han sacado del atolladero. Todas las mañanas, temprano, los perros y sus dueños se encuentran en el paseo de la ría y charlan animadamente, cada uno con los de su especie. Algunos días no sé exactamente con cuáles me entendería mejor. O sí. 

El cielo lucía gris pero las nubes no eran amenazadoras y había una luz muy clara. La brisa templada, agradable. Los estudiantes cruzaban el puente, camino de la universidad, nerviosos y apurados. Exámenes, exámenes, exámenes. Me he acordado de que yo tendré uno enseguida. He cerrado el libro y he vuelto a casa dispuesta a ordenar los folios que el sur tan amablemente me ha revuelto a primera hora y a estudiármelos. Eso me gusta menos.

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Comentarios»

1. J. - junio 14, 2007

Dispuesta.

¿Y que ha pasado después?

ÁNIMO.

2. maria - junio 14, 2007

¡¡Mucho ánimo!! ¿qué lees?

¡¡qué envidia esos escapes a leer por Bilbao! tiene que ser bonito! tengo que ir a conocerlo! y a Puppy!! jejeje

Mucho animo con los estudios!!

3. Vázquez - junio 14, 2007

La próxima vez que visites a Puppy dale recuerdos de Vázquez, por favor. Ah!, dile también que uno de sus hermanitos pequeños vive feliz en un pueblo del sur.

4. Ricardo - junio 14, 2007

Recuerdo a tu hermano quedándose dormido en la sala de estar mientras hablábamos…jajjaja! Eso sí, era merecido: ¡que capacidad de trabajar tiene tu hermano!

5. Isildil - junio 14, 2007

«Todas las mañanas, temprano, los perros y sus dueños se encuentran en el paseo de la ría y charlan animadamente, cada uno con los de su especie.» Marta, a veces, sale a pasear a su perro, en mutua compañía. Y charlan animadamente, cada uno con los de su especie. Marta, con los personajes de la novela. Puppy, con la primavera.

(¡Menuda bobada, je!) Pero, se me antoja que, si es cierto que los perros se parecen a sus dueños, jefa, has elegido uno que te va bien.

Por lo grande, digo (y por más cosas).

Y sé que hay quien piensa como yo… ;) Pero, tranquila, que no sólo alabo. También este chucho tiene sus defectos, ¿eh? ¡Como todos!

6. Isildil - junio 14, 2007

¡¡Dame la enhoragüena, que ya me puse al día!! Y no creas, me ha costado su esfuerzo. Pero ayuda a combatir el viento sur, je!

De la novela al blog.

Al menos esto es interactivo, que Iñaki, el prota, conmigo ni palabra. Suele pasar.

7. nodisparenalpianista - junio 14, 2007

Está bien perder los papeles -o desordenarlos- de esa forma. Pero creo que no fue el viento sur. Sería un soplido de Puppy, para que te acordases de él y le pasaras a ver un rato.

8. Jesu - junio 15, 2007

Me ha encantado esta entrada. Sobre todo la imagen que tan exquisitamente dibujas al principio, que te quedaste dormida con la ventana abierta, que despertaste con la brisa removiendo tus papeles, la brisa del Sur… Me imagino la habitación llena de luz, las cortinas danzando al viento, con el sonido de olas a lo lejos… Sé que lo más seguro es que la estampa no sea esta ni de lejos, pero me hace feliz pensar en esta imagen. Y todo gracias a tus palabras.

Por cierto, con lo del viento y los papeles habrás comprobado que en el Sur somos verdaderamente tocapelotas. :mrgreen:


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