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Una de Joaquín julio 16, 2007

Posted by Marta in Jukebox.
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Cuando nos reunimos con calma, uno de los momentos inevitables -e ineludibles- es el de los recuerdos.

De pequeños, eran habituales las comparaciones de las cicatrices que tenía cada uno. Algunas contaban más que otras aunque no existiera un código escrito de valoración: todo dependía de lo grandes que fueran y del número de puntos de sutura sumado a la admiración y respeto que causara en los demás. 

Caídas, brechas, cosidos, apendicitis, fracturas operadas y demás escabechinas y paseos por quirófano…

Yo solía quedar clasificada en la parte media de la tabla. Una cicatriz entre la sien y el ojo por un golpe con la esquina de una mesa. Otra en la barbilla. Las rodillas marcadas por mis temporadas de patinaje. El resto de un corte en la espalda. Nada grave.

Entre copa y copa, una dijo: “Como en los viejos tiempos, a ver cuántos sietes suma cada una ”. 

Alguien matizó sabiamente: “No cuentan los del corazón”.

  

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No sé por qué me gusta tanto esta canción. Pero me sigue embobando igual que la primera vez que la escuché. Cada vez, como si fuera la primera.

   

(( Como el video que colgué en su día ya no está en YouTube, les dejo ESTE LINK para que puedan descargarse la canción ))

 

   

Y después, “yo no sólo puedo sino que, además, quiero”.

      

Y entonces, ocurre.

 

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P.S. Después de cada propósito de retomar el blog con seriedad y constancia, ocurre algo que me trastoca los planes. Siento las ausencias y la intermitencia -se dice así ¿no?-: prometo que trato de evitarlas en la medida de lo posible. ¡¡Gracias a todos por seguir “al otro lado”!!

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Comentarios»

1. J. - julio 16, 2007

Gran Sabina. Sinceridad hiriente para una canción. No la había oído nunca… La “tragedia” pasajera del amor no correspondido. Porque habrá quien sí lo haga, uno.

En este caso, es él quien no puede enamorarse.

Un misterio, lo de enamorarse.

En el reverso, los Planetas:

Después de haberle abandonado, ella le pide volver. Pero él ya no quiere:

“Puedes vivir sin mi igual que yo sin ti”.

Otra canción del mismo disco da un clave:

“Si tu no me quieres, tampoco te quiero yo a ti”.

2. Ángel - julio 16, 2007

Los del corazón!!!! puffff

3. Buentes - julio 16, 2007

Aquí en Sevilla también jugábamos a eso… yo no tengo ninguna cicatriz de guerra…

4. Marta - julio 16, 2007

-> Un misterio, Javi. Fascinante o terrible según las circunstancias. Grande en cualquier caso. A veces, tragedia pasajera. Supongo que, otras, no tan pasajera.

-> Esos son los peores, Ángel. Su única ventaja es ser invisibles o difícilmente apreciables; menos para aquellos que le ven a uno entero, de golpe y sin necesidad de preguntar.

-> Pablo, creo que es un juego universal: el más cosido de todos los niños solía ser siempre el más respetado. Las costuras demostraban supervivencia…

5. Néstor - julio 16, 2007

Bravo por Sabina, bravo por tu entrada y bravo por tus promesas…

6. Futuro Bloguero desde Lazy Blog, - julio 16, 2007

Sabina, genial. Lo cuento en mi blog, con el resto del fin de semana en Galicia. Te espero por allí.


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