jump to navigation

Fin de semana y Carlos Herrera julio 23, 2007

Posted by Marta in Letras con nombre propio.
trackback

Resulta que al final estuve en lo de los abuelos, en el pueblo. Y paseando un rato por Laredo. Lástima de atardecer nublado el del sábado con un “rasca” que casi me muero. Aunque como estuve hasta última hora en Bilbao, casi no llego al autobús de las siete. Por cierto, cuando iba a la estación, me crucé así-todo-seguido a un coche de novia, un gato negro (pero no por mi camino sino en paralelo, menos mal) y a un grupo de guiris en chanclas y shorts que debían estar a punto de hipotermia: qué de cosas inconexas de golpe. Y no sé a qué viene esto pero me acabo de acordar. 

Llegué a Laredo y había un ambientazo en la calle. ¡¡Hasta en las terracitas!! Pero esto, difícil de entender porque de veras que la temperatura era como de diciembre o enero y las mujeres con la espalda al aire y en sandalias. Supongo que al día siguiente, urgencias estaría colapsado por pulmonías y “gonstipados”. Eso es algo que nunca podré comprender: el código ininteligible que impide a algunas personas -casi siempre féminas- ponerse más ropa si hace fresco aunque sea pleno agosto.

La cosa es que cenamos pulpo a feira en el Cachupín, unas gambitas plancha y un rodaballo de aupa, de esos que le quitan a uno el sentido. Y tan panchos que nos quedamos después, hasta las tantas en el sofá de los tíos, copa-va-copa-viene y claro, el domingo no nos podía levantar ni la grúa municipal. Miento, que hay un sonido que pone en pie a cualquiera un domingo por la mañana, como si fuera la corneta en la mili: el claxon de la camioneta del panadero. Es que la casa está en la punta del monte y si perdemos el momento, da mucha pereza coger el coche para bajar a la panadería. Pues el primo de turno tiene que salir corriendo y en pijama al jardín a por las barras y los bollitos del desayuno. Y nos los zampamos en el porche (foto), viendo la mañanita soleada y templada que se dio el piro a primera hora de la tarde, cuando vino el viento norte de visita a la hora del café.

Tras el delirio de la carrera de Fórmula 1 -delirio literal, que nos volvimos todos locos-, mientras unos sesteaban en el sofá y otros se dedicaban a la jardinería, yo me leía el artículo semanal de Carlos Herrera, que es un tipo fenomenal y justo venía a escribir algo sobre Cantabria. Bien bonito y bien contado, como siempre. Y acto seguido, me sobrevolaba la cabezota otro que publicó hace tiempo sobre mi tierra -yo aún estaba en Pamplona- y que me emocionó un chorro.

Iba a colgar los dos textos pero queda una entrada demasiado larga así que les dejo los links a continuación. Y de paso, a ver si más de uno y más de dos que yo me sé -majetes pero un toque zopencos ( ;) )- se sienten pelín aludidos por aquello de que, después de tanto tiempo por estos lares, no conocen apenas estas tierras ni -mucho peor- aciertan a ver lo que deberían en ciertas personas que han tenido cerca, muy cerca.

  

“Elogio de lo vasco” (El Semanal, marzo 2004).

  

“La Fuentona de Nacho” (El Semanal, julio 2007).

Anuncios

Comentarios»

1. J. - julio 23, 2007

Ejem. Deberías poner un teléfono para aludidos o algo así. Qué parrafo sin desperdicio, el último. Boinilla, boinilla.

Se te ha pegado lo de zampar, Marta, jajaja. Gran verbo. Y qué bien zampaste. Son las dos y veinte y crujo por dentro.

2. Néstor - julio 23, 2007

Qué buen fin de semana nos has contado y qué envidia…

3. Futuro Bloguero desde Lazy Blog, - julio 23, 2007

Jeje, parezco yo contando mis fines de semana de zampa-bollos.
Un beso.

4. Marta - julio 23, 2007

-> ¡¡Jeje!! Javi, no hace falta teléfono. Pero si los implícitamente aludidos quieren usarlo -que para algo lo tienen-, no me pueden reclamar, que no he especificado apenas. Y si lo hacen, por algo será y además, se les verá el plumero ¡¡ji ji!! Yo boinilla-boinilla. Y tan contenta. Y otros, tan majetes y un poco zopencones.
Lo de “zampar” siempre me ha hecho gracia. Es muy de mis primos pero yo siempre he tenido que andar con ojo: si me oye la abuela, me riñe. Dice que no es propio de una señorita…

-> No quería daros envidia, Néstor pero efectivamente, fue un buen fin de semana y casi me atrevo a decir que ¡¡ya era hora y me tocaba, je!! Tú MUCHO ÁNIMO, que para las vacaciones te quedan dos patadas…

-> Cuando llegué a lo del rodaballo, me acordé de tus entradas Futuro Bloguero ¡¡jaja!! En realidad, no resultó tan zampa-bollos el fin de semana pero la verdad es que da esa impresión ¡je!

5. ktulu - julio 23, 2007

qué envidia me estás dando con eso del pulpito, las gambitas a la plancha…mmm!! y yo que me tengo que conformar con mis espaguetis de sobre y mi pizza de microondas…
porcierto, te doy la razón sobre lo de la playa, acabo de volver de punta Paloma, en Tarifa, y puedo asegurar que es increíble!! unas dunas inmensas, tardabas 15 minutos en subir hasta arriba, pero es que cuando subías se veía la paya tan enorme con su arenita blanca y la cordillera del Atlas enfrente… sí sí, se veía África cerquísima! ^^
ah, y yo tampoco entiendo la parte lógica de destaparse cuando hace frío (porque algo de lógica tendrá… no??) tú no lo hagas que te resfrias! jajaja


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: