jump to navigation

Sólo ella agosto 17, 2007

Posted by Marta in Saco sin fondo.
9 comments

Él le espera en la mesa mientras ella, acodada en la barra, aguarda al camarero con la barbilla apoyada en la mano. De vez en cuando se gira y hace un gesto divertido -resopla o agita la cabeza- como si estuviera aburrida.

  

Le observa sin poder apartar la mirada ni un segundo, como atrapado, como si no hubiera nada más alrededor: ni gente en constante movimiento ni playa abarrotada. Sólo ella. Su falda leve que se revuelve con el aire; su sonrisa y sus ojos, escondidos tras el flequillo rebelde. Su cintura breve y esa figura, tan delicada y frágil, que parece que se la pudiera llevar el viento. 

    

Por un instante, teme que así ocurra: ahoga un grito en la garganta, quiere correr a su encuentro, abrazarle para evitarlo. Besarle. Abrazarle fuerte, fuerte.

    

Un golpe casi imperceptible le sobresalta: una pelota de gomaespuma a sus pies y un niño pequeño con cara traviesa pidiendo “po-favó” que se la “degüelva”. Y al levantar la vista de nuevo, ella vuelve ya, riéndose y sorteando con gracia a turistas y veraneantes. Está cada vez más cerca. 

  

Se sorprende a sí mismo anclándose a la silla para no huir y al tiempo, tratando de arrancarse de allí para salirle al paso.

    

Vacila un segundo.

    

Uno.

    

Se levanta.

    

Va hacia ella.

A %d blogueros les gusta esto: