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Silencios septiembre 19, 2007

Posted by Marta in Saco sin fondo.
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– ¿Por qué te quedas callada?

– No sé… ¿Porque no quiero decir nada?

– Pero… ¿te pasa algo?

– No, sólo me he callado. No tengo nada que decir. Es estúpido hablar por hablar, ¿no te parece?

– …

– Te molesta que me quede en silencio

– No… pero no sé por qué te callas…

– ¿Te incomodo?

– No

– …

– No… tú no. Me incomoda… que estés… en silencio

– Te incomodo

– Quizá… Un poco. Sí

  

No me gusta que se desprecien los silencios. Son importantes porque revelan tanto o tan poco como las palabras. Sonoros y locuaces, vacíos o insustanciales. Oportunos o inoportunos. Sinceros, traidores, sucios o transparentes.

Al fin y al cabo, no son más que otro lenguaje: lo bueno y lo malo, lo agradable y lo incómodo se traducen en palabras, en miradas, en gestos… En silencios: fríos, insolentes, temibles o cálidos, sencillos, amables.

En silencio se guardan los secretos; en silencio se reza, se quiere o se añora; en silencio se lastima, se odia o se ataca. Y la persona se retrata.

Silencios, espacios para rumiar palabras, para repasar escenas o desgranar sentimientos. Para pensar, reordenar y recordar o simplemente, descansar. Y mal empleados, alimentan rencores, amplían distanciamientos, ahondan resentimientos… Otros esconden turbulencias, dolor o miedo. Temores fundados o quizá no tanto.

Y algunas veces -pillos, tímidos, traviesos- cubren como un velo ligero las casi incontenibles ganas de confesar, de gritar a los cuatro vientos que…

… Shhhhhhhhhh …

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Comentarios»

1. Irene Jansen - septiembre 19, 2007

Mía Wallace: ¿No los odias?
Vincent Vega: ¿El qué?
M: Estos incómodos silencios. ¿Por qué creemos que es necesario decir gilipolleces para estar cómodos?
V: No lo sé, es una buena pregunta.
M: Entonces sabes que has dado con una persona especial. Puedes estar callado durante un puto minuto y compartir el silencio.
(Pulp Fiction)

Cuando esos silencios no son incómodos, son deliciosos…

2. Marta - septiembre 19, 2007

-> Exacto, Irene. Por ahí iba. ¡¡Gracias por traer ese diálogo!! Es perfecto.

3. J. - septiembre 19, 2007

Que un silencio incomode no quiere decir que se desprecie, ¿no? Al contrario. Suelo preguntar “por qué ese silencio” si pienso que la otra persona puede estar pensando algo. Entonces, lo que en realidad pregunto es, “¿en qué piensas?” -a veces lo pregunto directamente y sin esperar respuesta- Y si esa persona no me dice qué piensa -nunca lo dice- o dice “nada”, sabiendo que está pensando algo y a pesar de esperar que no me lo fuera a decir, me incomodo…

4. Ángel - septiembre 19, 2007

Hoy me identifico al 100% con tu post

5. Futuro bloguero - septiembre 19, 2007

Me suena esto, de haberlo leido en tu casa Irene.

Y sí, sí incomodan Marta, por lo mismo que explica J. Es a veces un tema de confianza. Siempre se piensa, y queremos saber qué pensáis, en el interior, y queremos que penseis en voz alta, o nos traduzcais el silencio.

No digo hombres-mujeres, sino me refiero a los que hablan (hablamos) y los silenciosos/osas.

6. Marta - septiembre 19, 2007

Javi tiene toda la razón (no se la daré más, que luego se aficiona =P) y tú también, FutBlo. A veces, uno calla de más -mal- pero no siempre hay que traducir el silencio; él sólo puede significar muchas cosas.
Y por supuesto que puede incomodar -mucho- y además, ello no es sinónimo de despreciar. Pero creo que existe cierto “pánico generalizado” al silencio. Es como si en ocasiones o con determinadas personas, sólo se pudiera estar hablando sin parar, sin importar que realmente no haya nada más que decir.
Me parece que finalmente lo de la “incomodidad” puede resumirse en una cuestión confianza. Sí.
¡¡Qué lío!! Creo que me he explicado fatal…

7. J. - septiembre 19, 2007

No, Marta. Te has explicado perfectamente y el texto dice bien lo que dice y es, además, precioso (sin desdecirnos a FutBlo y a mi).

En realidad, quería vengarme de algún silencio y que me dieses la razón por una vez.

Ah, y liarte un poco. Por supuesto.

8. Futuro bloguero - septiembre 19, 2007

Yo también coincido, y te entiendo, te has explicado bien. Bien J.

Marta, también estoy de acuerdo con el pánico al silencio. En una de las primeras técnicas de venta y marketing, al hablar del cierre de la venta se dice que “el primero que habla pierde” y es que no hay mejor argumento y de más presión, que guardar silencio tras una pregunta de cierre y aguantando la mirada.

El silencio incomoda, pero es lo que te decía en el comentario anterior y que tú también ratificas. Es una cuestión de confianza.

Yo también quiero liarte un poco. Por supuesto.

9. here comes the sun - septiembre 19, 2007

Silencios sucios, traidores…Son los peores. Porque entonces provocan unas ganas de gritar hasta hacer enmunder al mundo. Son los que más daño hacen.
Me encanta tu blog!! estoy enganchada!!

10. Juanan - septiembre 19, 2007

Muy bueno, sí señora. A mí también me gustan los silencios. Normalmente, los momentos más enrtañables de una película ocurren durante un silencio.

11. Nodisparenalpianista - septiembre 19, 2007

Hay silencios y silencios. Los segundos son de mentirujilla, porque son silencios llenos de sonidos, como el de las hojas, la lluvia, la velita que arde y que tú miras, allí, con todo oscuro, el ruidito tan bonito de las piedritas al pisarlas, los vaqueros que se rozan, esos silencios.
Los silencios de mal rollo, tipo el del diálogo se atragantan bastante. Los silencios que hacen tanto ruido. No, muy malos.

12. Maria - septiembre 19, 2007

Yo soy muy dada a los silencios… por aqui dicen que soy “una mujer de silencios”… me gusta!

13. J. - septiembre 19, 2007

No creo que el silencio del diálogo sea de mal rollo, pianista. Mira, une el diálogo con el último párrafo. Así:

– ¿Por qué te quedas callada?

– No sé… ¿Porque no quiero decir nada?

– Pero… ¿te pasa algo?

– No, sólo me he callado. No tengo nada que decir. Es estúpido hablar por hablar, ¿no te parece?

– …

– Te molesta que me quede en silencio

– No… pero no sé por qué te callas…

– ¿Te incomodo?

– No

– …

– No… tú no. Me incomoda… que estés… en silencio

– Te incomodo

– Quizá… Un poco. Sí

Algunos silencios -pillos, tímidos, traviesos- cubren como un velo ligero las casi incontenibles ganas de confesar, de gritar a los cuatro vientos que…

… Shhhhhhhhhh …

Podría ser. Digo yo… aunque luego Marta me llame enrevesado =P

14. Néstor - septiembre 19, 2007

A mi lo que me fastidia son los silencios estúpidos, como me revientan las conversaciones estúpidas… No sé si os ha pasado.
PD: pero coincido con vosotros y con Mia Wallace.

15. Miguel - septiembre 19, 2007

Este post debería titularse ELOGIO del Silencio. Es encantador. Creo que es, precisamente, una de las cosas que diferencia un buen contador, de palabra o por escrito, de otro. Y tú, ya lo dije otras veces, lo dominas bien. Pero no es bueno echar flores, es uno de los terrenos donde debería haber más silencios…

16. Ricardo - septiembre 19, 2007

Mi mejor amigo me dio un consejo: habla.
Mi mejor amigo me dio un segundo consejo: escucha.
Mi mejor amigo me dio un tercer consejo: actúa.
Entiendes que sea mi mejor amigo, no?

p-d: esto sería una buena entrada de blog. Te la regalo, jajaja!

17. maria - septiembre 20, 2007

¿sabes? lo he pensado mejor… y hay muchos silencios que n o me gustan… se me clavan un poquito…

Marta! en tu blog no queremos silencios eh??


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