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Callar. O no. diciembre 12, 2007

Posted by Marta in La vida misma.
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Jesu ha decidido empantanarme en esta cadena: señalar a quién callaría la boca. Y yo que corriendo doy con una excusa para buscar culpables de lo que haga falta, me lanzo a degüello a ver cuántas cierro. No es muy complicado: se me viene a la cabeza un torrente de alternativas. El vecino del 7º. Los señores que esta mañana iban en el metro blasfemando. Las viejas chismosas de la pescadería que despellejan a medio barrio. La clase política local, autonómica, nacional e internacional. 

Pero se enciende la luz de emergencia. De repente ¡zas! ¿Qué hay de mí? ¿Qué hay de mi boca? Y me pongo delante de un folio, que puede ser en cierta manera un espejo, para mandarme callar. 

Hablar es difícil. No me refiero a la capacidad de articular palabras -ni siquiera a la habilidad de explotar la riqueza del lenguaje- sino a lo que decimos al hablar. Transmitimos mensajes, estados de ánimo, sentimientos… Pero podemos llegar a ser muy dañinos con las palabras -aun disfrazándolas de asepsia y así, peor-. 

Pienso en ese filtro que en tantas ocasiones me falla -o me falta-. Suelo lamentar no ser más indulgente con los demás. Por qué, si luego disculpo a todas horas mis errores. No tener más delicadeza. No alabar a quien lo merece -sin regalar vanamente sus oídos-.

¿No es mil veces mejor el silencio en lugar de avasallar? Sí, antes el silencio que esgrimir argumentos egoístas; antes que hablar, si no se busca conciliar, ayudar, aconsejar o enseñar. Antes para no oírme decir lo que los demás esperan o para colocarme en un buen lugar. Sin embargo, lo hago a veces. Por eso entonces, mejor callada. 

Pero valgan también estas líneas para darme un tirón de orejas por lo contrario. Porque vale tanto saber callar a tiempo como hablar cuando se debe. Escondo las palabras en los momentos en que no han de guardarse y hallo mil razones que no deberían justificarme. Vergüenza, por ejemplo. Respetos humanos. Falso pudor, también. Qué dirán. Cómo me mirará. Cobardía, en suma.

Gran error caer ahí. La verdad por delante. Clara, transparente: como es. Sin maquillaje, sin revestir, sin adornar. Simplemente, descubrirla tal cual es.  Aunque sí, cuesta decir ciertas cosas. Y encuentro cientos de excusas sin mucho esfuerzo. Soy experta. “Mañana, mejor”, “en otras circunstancias, quizá”… Pero sé que no siempre hay que esperar el momento más favorable: se propicia o se enfrenta, que es lo que a menudo nos frena.

Y así, tendemos a guardarnos lo que deberíamos haber dicho hace tiempo que, por muy bueno que fuera, se va convirtiendo en lastre, vicia las relaciones entre las personas, oprime el pecho, achica el corazón      -hecho para crecer, sólo para crecer-. 

Ahora ¿hablé de más o callé de menos? Supongo que lo importante es saber cuándo conviene qué. Como todo en esta vida. Difícil -mucho-. Definitivo -más-.

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Comentarios»

1. Vázquez - diciembre 12, 2007

¿Y ahora qué hago? -Me pregunto-. ¿Sigo leyendo en silencio o hablo y no me callo? Hoy no callaré -decido-.

Marta, Jesu te lo puso difícil: un meme… Y tú vas y haces uno de los mejores post que te he leído nunca.

2. Mòmo - diciembre 12, 2007

Para hablar siempre hay tiempo; para callar, no.

3. Marc Roig Tió - diciembre 12, 2007

Hola Marta,
Hace tiempo que leo tu blog -de hecho, estás en mis enlaces casi desde que empecé- pero nunca sabía qué comentarte. Hoy me has dejado sin palabras, pero con ganas de escribir. Y ya lo decía el Eclesiastés 3, 7.

En fin, gracias por tus escritos; son muy buenos!

4. maria - diciembre 12, 2007

Marta, estoy con Vázquez… este es uno de los mejores post. Menuda entrada! Magistral!!! La verdad es que esto que dices es muy importante, hay que saber callar y atreverse a hablar… muy buena!

5. Jesu - diciembre 12, 2007

Por eso no escribo en el blog: porque el silencio es divertido, y más vale callar que decir ninguna de las estupideces que se acumulan en mi mente. Ya me lo dijo el otro día Julio Marvizón Preney (guiño guiño, Vázquez): hablar es bonito, pero hablar por hablar es estéril.

Aún así, creo que al mandarte este meme, ha sido una de las poquísimas veces en mi vida que he acertado a hablar.

6. pol - diciembre 13, 2007

“Más vale callarse y parecer tonto, que hablar y despejar dudas…” O bien: “el sabio nunca dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice”. Claro…

7. Néstor - diciembre 13, 2007

En tu caso, habla, no pares, porque dudo que digas sandeces. En muchas ocasiones, el silencio es el reducto de los cobardes, de los ignorantes, de los soberbios… Que callan, pretendiendo mostrar indulgencia con los errores de los demás. No, tú no te calles. Pero haz callar a muchos.

8. mariana - diciembre 13, 2007

Pues que nos has dejado meditando a todos, creo yo. Muchas veces callar es bueno (la soberbia nos juega en contra), pero cuando se habla, hay dos premisas que debería tener (cómo me gustaría poner tengo). Prudencia y Caridad. En el fragor de las batallas de palabras cruzadas es muy fácil perder de vista el objetivo, olvidar que quien está frente a nosotros también es un hijo de Dios, Jesús murió en la Cruz por él/ella. Esa persona merece todo mi respeto, porque al menos está dando la cara y defendiendo lo que cree correcto. Muchos hay que se escudan en la comodidad del callar, de no pensar, carentes de ideales; como ovejas sin pastor.
Esto se está pareciendo a un sermón, mejor me callo :)

9. Marta - diciembre 13, 2007

-> Nada de sermón, Mariana. Tienes toda la razón: breve y claro, no se puede pedir más :)

-> ¡¡Hala, Néstor!! Tú lo que quieres es que te perdone la bici… ¡¡Juas juas!! Eso lo dices porque no me oyes. Que ya digo burradas de tanto en tanto, ya. Y no me enorgullezco de ello precisamente…

-> Poooooool, eso es. Sumarísimo resumen.
Por cierto, gran actuación la de anoche y gran tentación tener el link tan al alcance de la mano… ¡¡je!! ;)

-> Además de estéril, Jesu, hablar por hablar es una auténtica gilipollez. Así terminamos el día oyendo lo que oímos…

-> Maríaaaaa, siempre leyéndome con los mejores ojos. Cómo te pasas… (Feliz resto de semana que sólo queda un suspirito ;) ).

-> ¡¡Hola Marc!! Las gracias a ti, por las visitas, por tu saludo y por el enlace. Acabo de pasear tus Carreras del Mundo. ¡¡Cuánto se puede aprender de todo!!

-> Mmmm… Mòmo: también puede ocurrir que cuando uno hable, sea demasiado tarde ¿no?

-> Vázquez ¡¡hacía cuánto!! Un gusto volver a “verte”. Pero exageras aunque voy a darte la razón en una cosa: Jesu me lo puso difícil. Yo sólo lo compliqué más ;)

10. Nodisparenalpianista - diciembre 13, 2007

( )

11. Futblo - diciembre 14, 2007

Casi siempre que alguien dice voy a callarme, o más vale que me calle, o valgo más por lo que callo que por lo que sé y este tipo de frases hechas, suele venir un desahogo…

A mi tú me gustas porque no sueles callar, porque escribes lo que sientes, y lo escribes en bonito.

Besos.

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:) que bien.

12. Leyre - diciembre 15, 2007

Bufff hablaría, pero he enmudecido. Hablo y me lio,expreso, me lio, callo, la lío. En fin, hablar cuando hay qué y callar también es bueno. Todo depende.

13. ktulu - diciembre 16, 2007

qué buena, Marta. yo me lo pregunto muchas veces… y al final suelo acabar calladito para no meter la pata… y ni aún así lo consigo!!


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