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París, detalle (II) septiembre 3, 2008

Posted by Marta in Huidas, escapadas y otras cobardías.
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En todas partes. El pintor de pelo revuelto estaba en todas partes. El de ojos pequeños y mirada profunda. En todas partes.

 

 

Estaba tras su caballete, instalado en la Place du Tertre, pintando en silencio y fumando mucho. A ratos, excesivamente inclinado sobre el lienzo, con el ceño fruncido y media sonrisa cruzada por restos de pintura.

 

 

En Chez Eugéne, tomando un café, en una mesa arrinconada que Fabian le solía guardar al amparo de la sombra. Eso le permitía observar sin ser visto y, algunas veces, anotaba ideas en el mantel de papel con un lápiz que llevaba en el bolsillo de la camisa tan raída.

 

Estaba entre las callejuelas y en los ensanchamientos, ofreciendo retratar a las chicas o tentando a los niños para que pidieran a sus padres una caricatura. Sus manos de aspecto torpe, manchadas de colores y de carboncillo, hacían movimientos ligeros y rápidos sobre un cuaderno grande, con la facilidad de quien traza un garabato en el aire. Y voilá, decía, mostrando el resultado a los curiosos.

 

Estaba asomado a la balconada del Sacre Coeur, sobre los tejados parisinos. Escondido en el silencio de Saint Pierre de Montmartre, ignorada por los turistas atolondrados que sólo miraban a través de la minúscula pantalla de sus cámaras digitales. Les compadeció.

 

 

Estaba en las escaleras pendientes que suben o bajan de su barrio. En el recuerdo de la comuna revolucionaria de 1.871. En los días templados y en los oscuros. En la lluvia y en el sol. En todas partes. En Montmartre.

 

 

[Para Javi, porque le habría gustado mucho verlo.

Y porque sí, por qué no.]

  

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