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París, detalle (III) septiembre 6, 2008

Posted by Marta in Huidas, escapadas y otras cobardías.
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Yo lo sabía pero me advirtió. París no es la ciudad de la luz sino la del cielo gris y plomizo, donde siempre llueve. Siempre llueve. Y luego sale el sol. Y se esconde de nuevo. Y uno se vuelve loco sin saber qué va a ocurrir. Y precisamente bajo ese cielo, anduvimos las calles, pisamos todos sus baldosines -todos, sin dejar uno-.

Vi tanto que pensé que los ojos se cansarían de mirar. Pero no. Cada vez miraban más. Y veían más allá. Mucho más allá. El final del día, acabando tras La Defense.

Me capturaron los reflejos cuando yo los quise capturar, para que no me los llevara sin dejar nada a cambio. De alguna manera, me retuvieron allí sin que yo lo supiera y sin que quisiera hacer nada por evitarlo. Me quedé atrapada.

 

Mil iglesias. ¿Por qué nadie me había hablado de ellas? Notre Dame. Sí. Pero ¿y las demás? Saint Germain l’Auxerrois. Saint Eustache. Saint Merry. Saint Sulpice. Santa Genoveva. Saint Germain des Pres. Y Saint Julien le Pauvre donde hay tanto silencio, que casi rezas sin darte cuenta. Impresionantes templos con vidrieras maravillosas y columnas imponentes. Y en todos, y en el Barrio Latino especialmente, me acordé. 

  

 

[Para que todo salga bien. Para que esté bien].

 

 

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