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Verídico (II) junio 15, 2009

Posted by Marta in La toga como disfraz.
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Eufemismo (según la RAE): manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante.

 

Problemas de acústica.

 

 

Será eso.

 

En mi vida había escuchado problemas acústicos tan eufemísticamente silenciados.

  

Volverte a buscar junio 7, 2009

Posted by Marta in La vida misma.
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“Algunas veces, tonta de mí, quisiera volver al lugar donde te encontré. Repetir nerviosa el mismo camino, como si de verdad fueras a estar esperándome apoyado en la verja, con cara de despreocupado pero igualmente nervioso. Subir al tren llevando el mismo libro en el bolso, ése que no logré leer porque sólo contaba las paradas. Incluso temí estar tan absorta en la cuenta que pudiera pasarse la mía. Me gustaría subir las escaleras del andén y cruzar la estación dudando si seré capaz de reconocerte. Después de tantos años. Después de toda la vida.
 
Es absurdo, lo sé.
 
Repaso lo que ocurrió después de aquéllo. Pregúntame lo que quieras. Lo recuerdo todo. Cada día, cada instante, cada gesto. Las palabras, las promesas, los planes.
 
Lo único que no logro encontrar es el momento en que dejé de hacer lo que debía, de hablar de lo importante. Aquél en el que pensé que ‘mañana’ siempre sería más adecuado. Aquél en el que permití que me vencieran el miedo y el egoísmo.
 
Algunas veces, tonta de mí, quisiera volver al lugar donde te encontré. Y repetir paso a paso todos los movimientos hasta dar contigo de nuevo. Hasta alcanzar el punto muerto en el que reiniciar la marcha. Pienso que quizá eso pudiera ayudarme a dar un paso más, el definitivo. El contigo hacia delante. O el sin ti desde ahora.
 
Pero no me atrevo. Sólo porque no quisiera descubrir que he elegir la segunda opción”.
 
 
 [ Del baúl de recuerdos, retales y reproches ]
 

El primero, por fin junio 3, 2009

Posted by Marta in Bilbao.
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Otros años fue antes pero, en esta ocasión, las condiciones meteorológicas han sido del todo adversas. Hasta el fin de semana pasado.
 
Después de un partido de palas para entrar en calor, una tropa de tarados declaramos oficialmente inaugurada la temporada de baño y, por tanto, el verano. En el agua, entre las olas, hasta que los dedos se nos quedaron arrugados y los labios, morados. Luego, más palas. Y el lunes, ni catarro ni agujetas. Qué más se puede pedir…
 
Tras el 1er baño...
 
No había olvidado el sabor del Cantábrico pero probarlo de nuevo fue fantástico. La felicidad tiene un alto porcentaje de Cantábrico en su composición. Seguro. Aunque nunca haya tenido la oportunidad de leer el prospecto.
 
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