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De los días de fiesta diciembre 1, 2010

Posted by Marta in La vida misma.
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La mayoría de los días son, para la mayor parte de la gente, uno más como otro cualquiera. Pero siempre hay uno que, para alguien, es especial. ¿Los motivos? Incontables. Buenos o malos, gratos o desagradables, alegres o tristes…

También suele ocurrir que un determinado día del calendario es irrelevante hasta que sucede algo. Sea lo que sea. Y desde entonces, se convierte en un día singular que, año tras año, se trata de olvidar o… se recuerda, se celebra, se disfruta.

En cualquier caso, una vez que se marca en rojo, en el papel o en la memoria, se repite irremisiblemente cada trescientos sesenta y cinco días y le deja a uno la sensación de que, en cierto modo, la vida es circular aunque, en su rueda, no dejen de entrar cosas nuevas constantemente o de regresar algunas de antaño.

Pienso, por ejemplo, en… el 7 de junio. No era una fecha distinta a las demás. Hasta que…

Entonces, y como consecuencia, el 1 de diciembre -también insignificante hasta entonces- se convirtió en la causa de aquel 7 de junio. Porque si ese aparentemente mediocre día de invierno, puerta del último mes del año, no hubiera ocurrido hace poco más de tres décadas, nunca habría podido desencadenarse todo lo que vino después.

Las cosas nunca pasan por casualidad. Y si uno se detiene un momento y piensa en la cantidad de acontecimientos que se van trenzando a partir de uno solo, en principio inapreciable y aislado, contempla su vida como una tela de araña que se va tejiendo continuamente y que permanece inacabada. Por eso la vida es tan grande, porque siempre se puede aprender y enseñar más, porque siempre se está ensanchando para que quepa más y sea más plena. Y porque, si damos una mala puntada, también tenemos oportunidad de rectificar para darla bien.

Y en ésas andamos, celebrando el primero de diciembre, combatiendo con alegría, ilusión y entusiasmo, el frío, la lluvia y hasta la nieve, las distancias, los agobios, lo difícil, todo lo que se nos ponga por delante. Porque hoy es un día de fiesta, uno de los más importantes del año: dime, si tú no hubieras nacido, ¿dónde estaría yo ahora?



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Comentarios»

1. B - diciembre 1, 2010

Que tengas, entonces, un felicérrimo 1 de diciembre.

2. j - diciembre 1, 2010

pero qué suerte hacen algunos…

3. Nodisparenalpianista - diciembre 2, 2010

Ya ves, las cosas de la procedencia y de la Providencia. Hoy he visto en la prensa la nota sobre una exposición que se titula algo así como todos somos necesarios, pero mejor dicho -ay, la memoria.

4. PolloMoyo - diciembre 5, 2010

Una dedicatoria preciosa… Así es más fácil ser feliz.


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