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Apreciaciones enero 18, 2011

Posted by Marta in La vida misma.
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Radiografía permanente de movimientos, inventario actualizado de reacciones. Recuento aproximado de la última temporada,

Ejemplo 1.- De pronto, enmudeces. Se enlentece tu voz, apagándose, hasta desaparecer de tu garganta. Agitas la cabeza y dejas caer el flequillo sobre los ojos. Te recoges en el asiento, con las rodillas dobladas y cruzas el brazo derecho sobre el pecho, agarrándote el hombro izquierdo. Así te escondes…
Ejemplo 2.- ¿Por qué diablos siempre tienes que tirarte por el suelo? Y… ¿únicamente puedes usar los sofás para tumbarte?
Ejemplo 3.- Agachas la cabeza. Pierdes la mirada en el infinito: sueles encontrarlo a la altura del suelo. Haces esfuerzos vanos, tratando de integrarte en la vida, de regresar al presente. Intentas aparentar que sí. Pero no.
Ejemplo 4.- Voy a sentarte en el extremo opuesto de la mesa. No soporto que os paséis las comidas hablando de fútbol, monte y coches. Además, una señorita debería tener un repertorio más… amplio y… femenino.
Ejemplo 5.- Te muerdes el labio inferior, arrugas la nariz, se te empieza a estirar la sonrisa. Parece que se te fuera a salir de la cara hasta que terminas estallando en carcajadas.
Ejemplo 6.-  ¿Descalza una vez más? ¿Para qué crees que se inventaron las zapatillas? Y si no te sientas derecha, ¡se te terminará torciendo la espalda!
Ejemplo 7.- Me gusta cuando apareces ladrando y, poco a poco, se te va escapando la risa…
Y así, todos los días, cada par de ojos capta mil escenas más para el catálogo de poses del humor, para el álbum de fotografías del ánimo, para el archivo secreto a voces.


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